La Rioja es mucho más que viñedos. Sus sierras esconden algunos de los paisajes naturales más desconocidos del norte de España: bosques de hayas y robles, cascadas, pozas naturales, ríos de montaña y senderos aptos para todos los niveles.

En Respira Rural seleccionamos rutas tranquilas, poco masificadas y perfectas para disfrutar de la naturaleza con calma

La Rioja que respira naturaleza

Cuando pensamos en La Rioja, lo primero que suele venir a la mente son los viñedos. Sin embargo, existe otra Rioja mucho más salvaje y desconocida: montañas, bosques, cascadas, embalses y senderos que atraviesan algunos de los paisajes mejor conservados del norte de España. En Respira Rural queremos enseñarte precisamente esa cara del territorio, la que invita a caminar sin prisas y a disfrutar del silencio.

La Sierra de Cameros y la Rioja Oriental son un auténtico refugio para quienes buscan aire puro y tranquilidad. Aquí encontrarás rutas sencillas para toda la familia, caminos entre robledales y hayedos, miradores naturales y pequeños rincones donde detenerse simplemente a contemplar el paisaje. No hace falta ser un gran senderista: muchas de nuestras propuestas están pensadas para todos los públicos, con recorridos accesibles y adaptados al ritmo del grupo.

Senderos que conectan con el paisaje

Cada estación transforma completamente los paisajes de La Rioja. En primavera los almendros tiñen de blanco y rosa los alrededores de Grávalos; en verano los embalses y pozas naturales se convierten en lugares perfectos para refrescarse; el otoño llena los bosques de tonos rojizos y dorados; y el invierno ofrece una calma difícil de encontrar en otros destinos.

Entre nuestras rutas favoritas se encuentran los caminos que rodean Viguera y Torrecilla en Cameros, los senderos de Antoñanzas y Oliván —dos aldeas prácticamente desaparecidas entre la vegetación— o los recorridos de montaña que parten de Viniegra de Abajo y Ventrosa hacia los refugios de la Sierra de la Demanda.

Embalses, pozas y rincones escondidos

La naturaleza riojana también se disfruta junto al agua. El embalse González Lacasa, en El Rasillo, es uno de los lugares más especiales para pasar una mañana tranquila, practicar kayak o paddle surf o simplemente pasear por la orilla rodeado de montañas.

Más al sur, en Cornago, se esconde la Poza del Marcelino, una piscina natural de aguas limpias rodeada de roca y vegetación que muy pocos visitantes conocen. Y en Mansilla de la Sierra, cuando el nivel del agua desciende, emerge el antiguo pueblo inundado, creando uno de los paisajes más sorprendentes de toda La Rioja.

Una tierra llena de vida

La Rioja es un territorio privilegiado para observar fauna y flora. Durante las rutas es habitual encontrar buitres leonados sobrevolando los cañones, corzos y ciervos entre los bosques, además de una gran variedad de aves rapaces y pequeños mamíferos.

También descubriremos plantas aromáticas y medicinales que forman parte de la tradición riojana. En la finca ecológica Lurreko Aromáticas aprenderemos cómo se cultivan especies como la lavanda, el romero, el tomillo o el espliego, participando en una experiencia sensorial entre aromas y naturaleza.

Nuestro objetivo es acercarte a espacios poco masificados, donde todavía es posible escuchar el sonido del río, el viento entre los árboles y la tranquilidad del entorno.